Legisladores mantienen el “barrilito”, solo cuatro renunciaron al privilegio

El Congreso Nacional nunca ha tenido la intención real de eliminar el Fondo de Gestión Social, mejor conocido como “barrilito”, a pesar de las críticas de la sociedad a esta práctica incompatible con la labor legislativa; de los dudosos resultados que generan las entregas de canastillas, mosquiteros, juguetes y electrodomésticos y, sobre todo, la falta de transparencia con que los senadores y diputados disponen de esos recursos.

Antes de que se le conociera como “barrilito”, existía en ambas cámaras un “Plan de Acción Social” y además, senadores y diputados tenían organizaciones no gubernamentales, a través de las cuales recibían fondos “para labores sociales”. Todo esto manejado siempre a discreción de los presidentes de turno y sin transparencia, pues no se rendía cuentas de los recursos entregados.

Al decir de Reinaldo Pared Pérez, quien asumió la presidencia del Senado en agosto de 2006, “existían ONG propiedad de legisladores de todos los partidos políticos, incluyendo el PLD… eran recursos de la secreta”, al referirse a la situación y él transparentó esos fondos, apelando a la equidad y a la justicia, y sin que se involucraran los partidos políticos representados en el Senado.

De acuerdo con sus declaraciones, él gestionó la creación de 32 cuentas corrientes, una para cada senador, y nombró contadores públicos autorizados para que auditen esos fondos mensualmente. Sin embargo, a pesar de esta decisión que procuraba transparentar el uso de esos recursos, la sociedad desconoce en qué han invertido los RD$3,370.416 millones que se le han entregado a cada senador.

En la Cámara de Diputados, desde agosto de 2006 hasta agosto de 2020, solo por concepto del “barrilito”, fueron entregados RD$1,501 millones a los legisladores. Único intento de eliminarlo 

La eliminación del “barrilito” en la Cámara de Diputados fue efímera. De manera administrativa, Abel Martínez, titular del organismo de entonces lo eliminó el lunes 13 de octubre de 2014; decisión que luego ratificada por el Pleno. A partir de esa fecha y hasta el 16 de agosto de 2016 los diputados dejaron de recibir mensualmente 50 mil pesos, lo que le ahorró 95 millones a la Cámara Baja.

Como esos recursos estaban consignados en el presupuesto del órgano legislativo se decidió entregarlos s a los centros de salud, por provincia, previo a un levantamiento y comprobación de las deficiencias que le aquejaban y en coordinación con los sus diputados de cada demarcación.

Sin embargo, el “barrilito” fue reestablecido por Lucía Medina Sánchez cuando asumió la presidencia del organismo el 16 de agosto de 2016 y hasta la fecha los diputados continúan recibiendo esos recursos.Expectativas de cambio 

Muchas expectativas tenían diversos sectores de la sociedad de la eliminación de esta práctica, al dejar de ser mayoría en el Congreso el Partido de la Liberación Dominicana, sin embargo el Partido Revolucionario Moderno, nueva mayoría que asumió en agosto de 2020, la ha mantenido. En el Senado solo su presidente Eduardo Estrella y el representante de la provincia Santo Domingo Antonio Taveras renunciaron a estos fondos. Faride Raful, representante del Distrito Nacional y quien criticó duramente el “barrilito” cuando fue diputada dijo que había renunciado, pero continúa recibiendo RD$1,059,000, dinero que “redirige” para un apoyo de la oficina técnica que paga directamente el Senado de la República, y afirma que “nunca tocamos nada”.

En la Cámara de Diputados todo ha seguido igual y cada mes se entregan los RD$50,000 a cada legislador. Sólo renunciaron José Horacio Rodríguez y Pedro Martínez de Alianza país.Senadores cobran cada mes entre RD$609,000 y RD$1,059,000 

Reciben fondos mensualmente los senadores Lía Ynocencia Díaz Santana de Azua, la suma de RD$769,000; Melania Salvador de Bahoruco, RD$649,000; Franklin Romero de Duarte, RD$849,000; Carlos Gómez de Espaillat, RD$784,000; Santiago Zorrilla de El Seibo, RD$629,000; Venerado Castillo de Hato Mayor, RD$649,000; Iván Silva de La Romana, RD$779,000; Alexis Victoria Yeb de María Trinidad Sánchez, RD$694,000 y Héctor Acosta, de Monseñor Nouel, RD$729,000.

Asimismo, Lenin Valdez López de Monte Plata recibió RD$739,000; Moreno Arias de Montecristi RD$669,000; Milcíades Franjul de Peravia RD$729,000; Ginnette Altagracia Bournigal de Puerto Plata, RD$869,000; Ricardo de los Santos de Sánchez Ramírez, RD$709,000; Pedro Catrain de Samaná, RD$649,000 y Edilberto Nolasco de Valverde, RD$719,000.

Del Partido de Liberación Dominicana (PLD) aceptaron el beneficio adicional, Valentín Medrano Pérez de Independencia, RD$609,000; Franklin Peña de San Pedro de Macorís, RD$859,000.

En tanto que de la Fuerza del Pueblo se le asignó el denominado “barrilito” a David Rafael Sosa de Dajabón, RD$619,000; Dionis Sánchez de Pedernales, RD$629,000; Virgilio Cedano de La Altagracia, RD$739,000; Franklin Rodríguez de San Cristóbal, RD$1,059,000; Félix Bautista de San Juan, RD$799,000 y José Antonio Castillo de San José de Ocoa, RD$619,000.

Mientras que del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) adquirieron la suma Ramón Rogelio Genao de La Vega, que recibe RD$944,000 y Antonio Marte de Santiago Rodríguez, RD$619,000.Otros beneficios 

Además del “barrilito”, los senadores y diputados disfrutan de dos exoneraciones de vehículos durante su período, con un tope de hasta cien mil dólares, así como oficinas tanto en la sede como en su territorio, ambas cubiertas por el Congreso.

Además, reciben, en el caso de los miembros de la Cámara de Diputados de la República Dominicana, cerca de RD$175,000 de sueldo fijo, RD$87,000 de entrada extra a su salario normal; RD$35,000 en gastos de representación y una cuota mensual de RD$20,000 para combustible.

Todos los legisladores reciben RD$3,500 por asistir a las asambleas legislativas y RD$2,000 al acudir a las reuniones de sus comisiones, pudiendo recibir más si visitan otros espacios.

Los ingresos marginales de los diputados superan con creces los RD$175,000 mensuales de su sueldo básico. También de los senadores, si se toma en cuenta otros beneficios, como el pago de vivienda en la capital, combustibles, viáticos, celulares, gomas para sus medios de transporte, chofer y seguridad.